Il Padrino ataca de nuevo

20 marzo, 2014
Busquettas

Esta selección de bruschettas, es una entrada que puede servir como plato de fondo o puede ser compartida como entrada. En el primer plano, una de pulpo, sobre un colchoncito de rúcula y con un aliño especial, en el medio una que tiene una base de repollo morado con queso roquefort y pedacitos de pera, al costado una caponata coronada por un filete de anchoa. Al fondo a la derecha, la clásica caprese y a la izquierda una con lechuga de base, trocitos de mango y camarones.

En el 2009, el restaurante Il Padrino se inició en Hassler casi Legión Civil Extranjera, Villa Morra, en una zona muchas cuadras alejada de lo que ahora es la ruta gastronómica. Allí sobrevivió como casi tres años antes de mudarse al Paseo Via Bella, sobre la avenida España en la zona de Carmelitas, acercándose a las zonas gastronómicas más concurridas.

Sin embargo al poco tiempo de habilitarse el nuevo local, en enero del 2012, un incendio destruyó sus instalaciones y desde entonces tuvo que llamarse a un descanso que duró un año, aproximadamente.

Hace como un mes reapareció en su nuevo local de la Manzana T, allí donde antes estaba Sol Azteca, siempre de la mano de su chef propietaria María Sol Fernández para tratar de afianzarse en el mercado y competir con los restaurantes top.

El local se especializa en cocina mediterránea con un fuerte acento italiano. Las pastas figuran entre sus platos principales pero no quedan atrás los mariscos y las carnes. “Mi cocina es sencilla pero rica. Uso muy pocos ingredientes”, nos comenta María Sol.

sustituto

Salmón mediterráneo, filete de lomo de salmón fresco con vinagreta de ajies, aguacate y aderezo. Viene acompañado de distintos tipos de guarniciones y pan de campo.

Pero bajo la aparente sencillez de sus platos sobresale un toque de espectacularidad en la presentación que deja traslucir una onda ñembo Miami, ciudad en la que durante muchos años, vivió, estudió y trabajó nuestra entrevistada antes de regresar al país para tratar de ser profeta en su tierra.

Sin embargo, María Sol insiste en que su carta en muy sencilla sin ningún tipo de sofisticación. Pero usando su imaginación y la experiencia que adquirió de estudiar en varios países logró un estilo de cocina donde los métodos de elaboración y la cocción son muy simples, pero que sobresale en la combinación de los ingredientes, lo que facilita una agradable presentación.

“En Miami la cocina es mucho más sofisticada, la materia prima es distinta, allá todo tenés a mano, acá tenés que salir a rebuscarte para encontrar algunas cosas. Por eso, deseche las trufas en el menú y todo lo que elaboro lo hago con productos que se consiguen localmente”, nos cuenta.

“Acá la gente es más de comer asado, por eso tuve que incorporar el bife de chorizo en el menú.  Acá saco a los clientes un fideo al dente y me dicen que está crudo. Si sacás el rissoto al dente también te dicen que está crudo y tenés que recocinar la carne para que les guste”, nos dice con un cierto acento de decepción.

Uno de sus preparados especiales se llama Malfatti al Basilico, que se trata de un ñoqui de espinaca y ricotta en salsa de pomodoro fresco y albahaca. Se trata como su nombre lo dice de un ñoqui mal hecho, pero cuyo nombre no resulta peculiar a los clientes pero cuándo lo prueban quedan encantados. Los platos preferidos son los risottos, los mariscos, canelón de carne y bacon y el bife de chorizo.

María Sol Fernández no es una novata en el tema, tiene 33 años de trabajo en el rubro gastronómico. Aprendió de cocina con Doña Clara Benza de Garófalo (no quiso que reveláramos este dato porque según ella delataría su edad). “En esa época se enseñaban sólo recetas no había estudios sobre cocina. No existían los chefs”.

salon

Este coqueto apartado en el salón principal, revela el aspecto general del restaurante Il Padrino.

Posteriormente, viajó a los Estados Unidos donde perfeccionó sus estudios y se convirtió en chef. Viajo durante seis meses a Italia para realizar estudios sobre cocina italiana y también estudió en España donde se especializó en la cocina de dicho país. De vuelta a los Estados Unidos, en la ciudad de Miami llegó a tener  tres restaurantes, uno de ellos especializado en cocina española, en la exclusiva zona de Coral Gables.

A instancias de su marido, retornó al país luego de 17 años de residencia en el extranjero. Después de cinco años de experiencia gastronómica en Paraguay, María Sol nos dice: “estoy comenzando de cero”, a pesar de que es consciente de que tiene un nutrido grupo de clientes fieles. Entre ellos se cuentan numerosos miembros de la comunidad italiana residentes en el Paraguay.

¿Por qué el nombre de Il Padrino?

Porque en Estados Unidos tuve la facilidad de encontrar numerosos elementos decorativos que iban con este nombre. Todos los cuadros traje de allá.

En la nueva versión del restaurante, el look Il Padrino que domina los cuadros e ilustraciones que llenan las paredes, ostentación de ametralladoras inclusive, conviven con la tendencia años 70 que se dejan ver en el tapizado de sus sillas donde la figura de los Beatles sobresalen nítidamente y a la cabeza John Lennon, uno de los precursores del pacifismo.

fruti di mari al carton

Spaghetti al Frutti di Mare nel Cartoccio. Spaghetti con variedad de mariscos en salsa al vino blanco y tomate fresco en papel especial.

LOS PRECIOS

Los precios de los distintos platos tienen un aceptable nivel y van desde los 40.000 guaraníes que cuesta un spaguethi al pesto hasta los 100.000 que hay que oblar para probar un salmón en crema de rúcula, un salmón mediterráneo o una cazuela de mariscos. Y un detalle muy importante, las porciones son muy generosas.

LAS BEBIDAS

La carta de vinos nos revela una bodega donde se aprecia los lugares comunes a los que acuden la mayor parte de los restaurantes. Vinos de todas las cepas, jóvenes y reservas, de origen argentino y chileno. Y de las marcas más conocidas.

Pero con un apartado especial para vinos italianos, entre los que se puede apreciar un Barbera d´Asti Porlapa, el Sartori Amarone della Valpolicella, un Terre di Saoia, un Colli Senesi, Chanti Classico, y un Montepulciano d´Abruzzio.

El restaurante abre para el almuerzo y la cena de lunes a viernes . El sábado sólo para la cena y está cerrado los domingos. El almuerzo es del tipo Ejecutivo y cuesta 40.000 guaraníes por persona. Tiene una capacidad aproximada de 100 personas que se acomodan en un salón y la terraza.

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