El segundo MasterChef promete mejores platos

16 agosto, 2018
Los postulantes al segundo MasterChef Paraguay. El martes se realizó la primera fonda de eliminación y pasaron el colador poco más de 20. Tienen que quedar 18 finalistas.

Los postulantes al segundo MasterChef Paraguay. El martes se realizó la primera fonda de eliminación y pasaron el colador poco más de 20. Tienen que quedar 18 finalistas.

Comenzó la segunda temporada de MasterChef Paraguay con la presentación  de una preselección de los participantes pero todavía no se formó la lista definitiva. Lo poco que dejó ver el primer programa nos permite vaticinar que esta nueva edición tendrá una calidad gastronómica superior que la anterior. Los platos que se pudieron apreciar, el nivel cultural y profesional de los postulantes alientan a pensar que tendremos un mejor espectáculo en la cocina.

De entrada nomás, se notó que se realizó una mejor selección de candidatos. Según los datos difundidos 3.000 postulantes se inscribieron para la segunda temporada. No sabemos si se hizo el famoso macro casting. Pero seguramente habrán afinado los lápices analizando mejor los videos que presentaron y puliendo las entrevistas personales. El primer MasterChef se caracterizó más por los defectos que por las virtudes de los cocineros aficionados.

Ya se hizo la primera preselección. De un total aproximado de 50 candidatos se recortó a un poco más de 20 y ahora se realizarán pruebas específicas para determinar quiénes serán los 18 finalistas que accederán a las cocinas de MasterChef. En el resumen, que presentaron el martes, ya se puede vislumbrar que los personajes son mucho más ricos en personalidad y los platos presentados permiten augurar un nivel gastronómico netamente superior a la primera edición.

Entre los personajes, por ejemplo, pudimos notar a una abogada paraguaya de 44 años, que abrazó la religión musulmana y vino ataviada con el tradicional hijab o velo. A Armando Riveros, un concejal de la ciudad de Coronel Oviedo que tuvo que sacrificar a Bucky el chancho de su papá para presentarlo como plato en el MasterChef. A Karen Chiri, una boliviana de Cochabamba que cocinó “Chatchu cochabambino”, un plato típico de su tierra.

Llamaron también la atención algunos participantes como Ever Acosta, de tan solo 18 años de edad, que presentó un Lomito relleno con ciruelas secas y panceta ahumada acompañado de puré de batata. “A tu edad, presentar una cosa así, creo que tenés futuro”, dijo Eugenia y le otorgó el pase a la siguiente ronda. También se presentó, Tito Caballero, bailarín clásico de la Uninorte y recibió el delantal que le abre las puertas a la siguiente ronda de eliminación.

No podía pasar por alto el caso de Jorge Almada, un joven vendedor ambulante, ex adicto a las drogas que aprendió a cocinar cuando estaba en su proceso de recuperación y hoy ayuda a que los jóvenes no caigan en la adicción. Rolando Raúl Núñez es otro caso muy llamativo. Se trata de un joven ex jugador de fútbol que sufrió una seria lesión, poco antes, de ser transferido al Getafe, equipo de la primera división del fútbol de España.

Fernanda Godoy, es una mujer que junto a su marido, explota una pequeña granja en Minga Pora, Alto Paraná, situada a unos 500 kilómetros de Asunción.  Francisca “Kiki” Jara, en cambio es una coqueta ama de casa, de 60 años. Sara Cheblis, Jorgelina Salgado y Aldana Damelio, son jóvenes participantes que también competirán para ver si pasan el próximo corte que conduce a la lista definitiva de los 18 finalistas de MasterChef.

Pero no solamente, sobresalieron los personajes. Los platos presentados muestran una mejoría notable respecto a la edición anterior no sólo por las recetas sino también por la presentación. Como nunca, los miembros del jurado expresaron tantos elogios en un solo programa. La albóndiga rellena de huevo con arroz quesu y poroto manteca presentada por la señora Kiki, hizo que el Chapori probara más de un bocado, tarea a la que se sumó con gusto Eugenia Aquino y viendo la reacción de sus colegas José Torrijos dio el sí sin probar siquiera el plato.

Jorge Almada presentó un estofado de Osobuco con arroz al azafrán, un plato más bien sencillo, pero que tenía la particularidad de haber usado un corte de carne que generalmente no se emplea para esa receta. O la musulmana Ingrid Armoa quien hizo un pollo a la piña con arroz aromático árabe, un plato con sabores bien distintos como lo destacó Torrijos en su devolución. Y la boliviana, con una mezcla de cadera desmechada (carnaza blanca), papa deshidratada y ají picante.

Lo poco que todavía mostró la segunda temporada de MasteChef, ya nos permite augurar que tendrá  un condimento que no pudo aportar la primera temporada. De seguro que habrá más innovación y creatividad en los platos. Y es probable que así, la gastronomía sea el eje sobre el cual gire el programa y no el mar de desaciertos que a veces cunde en la cocina. MasterChef Paraguay ya se ganó el corazón del público, ahora falta que se gane al estómago.

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